Con el aumento de la esperanza de vida en nuestras mascotas, los tumores y las masas hepáticas representan un reto frecuente en pacientes geriátricos. En estos animales, la cirugía convencional puede asociarse a una morbilidad significativa debido a la edad o a la localización de la lesión.
Afortunadamente, la termoablación por microondas en perros surge como una alternativa innovadora y mínimamente invasiva. A continuación, analizamos el caso clínico de un paciente de 16 años tratado en nuestra clínica mediante esta técnica avanzada, la cual ha sido posible gracias a la tecnología de vanguardia que nos proporciona el equipo de termoablación de Bet4Vets (https://bet4vets.es/)
Cuando una masa hepática aparentemente estable deja de serlo
El paciente es un perro de raza Pointer, nacido en febrero de 2010. En abril de 2024 fue diagnosticado de una masa hepática de crecimiento lento durante una evaluación ecográfica rutinaria.
En aquel momento se realizó una citología ecoguiada de la lesión. El resultado fue compatible con degeneración hepática, sin evidencia de células tumorales. Debido a la ausencia de signos clínicos y al comportamiento estable de la lesión, optamos por realizar controles periódicos.
Sin embargo, durante los primeros meses de 2026 comenzaron a aparecer cambios importantes en su estado general. Los propietarios observaron una pérdida progresiva de apetito, episodios de reflujo y una pérdida de peso cada vez más evidente. Ante esta evolución clínica, decidimos realizar una nueva ecografía abdominal.
Reevaluación ecográfica y decisión terapéutica
La exploración mostró un crecimiento significativo de la masa hepática respecto a los controles previos. Aunque la lesión había mostrado una evolución lenta durante meses, el aumento de tamaño y la aparición de signos clínicos indicaban que era necesario plantear una intervención.
Dada la edad avanzada del paciente (16 años) y buscando minimizar la agresividad quirúrgica, se decidió realizar una termoablación por microondas en perros guiada por ecografía.
¿En qué consiste este procedimiento intervencionista?
La termoablación por microondas en perros consiste en introducir una antena directamente en el interior de la lesión bajo control ecográfico en tiempo real.
Para lograr la máxima eficacia en este procedimiento, empleamos el sistema de termoablación de Bet4Vets (https://bet4vets.es/). La energía emitida genera un aumento de la temperatura estrictamente controlado y predecible, lo que permite delimitar con máxima precisión la zona tratada para destruir únicamente el tejido objetivo. De este modo, evitamos en muchos casos los procedimientos quirúrgicos tradicionales más invasivos.
Durante todo el proceso, monitorizamos de forma continua los parámetros anestésicos y cardiovasculares del paciente para garantizar su máxima seguridad.
Recuperación inmediata y ausencia de dolor
A diferencia de las cirugías convencionales —cuyos postoperatorios suelen ser muy largos y dolorosos—, la recuperación tras la aplicación de las microondas fue extraordinariamente rápida, cómoda y libre de sufrimiento.
- A los 15 minutos: el paciente ya se encontraba completamente despierto y reactivo.
- A la salida de la clínica: aproximadamente una hora después del procedimiento, el animal ya estaba totalmente estable.
- Alimentación el mismo día: durante esa misma tarde se le ofreció alimento y el paciente comió de forma totalmente espontánea, sin necesidad de ser forzado en ningún momento.
- Control de la analgesia: la ausencia de dolor postoperatorio fue tal que el tratamiento analgésico consistió únicamente en paracetamol durante 3 días. Esto demuestra que no es un proceso doloroso para el animal, rompiendo por completo con la agresividad de una cirugía abierta.
- Al día siguiente: mantenía una actitud activa y una recuperación completamente satisfactoria en su hogar.
Los controles posteriores confirmaron una excelente tolerancia al procedimiento y una evolución clínica muy positiva.
Paciente canino de 16 años caminando con total normalidad a los 60 minutos de recibir el alta. La correcta deambulación por el exterior evidencia la mínima morbilidad y la ausencia de dolor postoperatorio inmediato tras el procedimiento intervencionista.
Estado general y nivel de actividad del paciente geriátrico la misma tarde de la intervención. La capacidad para correr y pasear de forma espontánea evidencia el excelente control de la analgesia y la mínima invasividad de la termoablación por microondas.
Estado general del paciente geriátrico al día siguiente de la termoablación hepática por microondas. La capacidad para salvar desniveles y correr con total normalidad evidencia el éxito del manejo analgésico y la rapidísima recuperación asociada a esta técnica intervencionista.
Seguimiento del paciente al cuarto día post-termoablación. Se confirma la consolidación de una evolución clínica excelente, manteniendo un nivel de actividad, alerta y vitalidad totalmente óptimos y estables.
Reflexión clínica
Los tumores y las masas hepáticas representan un reto frecuente en pacientes geriátricos. En algunos casos, la cirugía convencional puede asociarse a una morbilidad significativa debido a la edad del paciente o a la localización de la lesión.
La termoablación por microondas permite ofrecer una alternativa mínimamente invasiva, con un calor controlado y predecible, tiempos de recuperación drásticamente reducidos y un postoperatorio confortable en pacientes seleccionados.
En Robión evaluamos cada caso de forma individual para determinar cuándo esta técnica puede aportar un beneficio real al paciente.

