Termoablación con microondas en veterinaria: qué es, cómo funciona y en qué casos está indicada

por | Jul 10, 2026 | Noticias | 0 Comentarios

¿En qué consiste?

Técnica

La termoablación por microondas es una técnica médica que utiliza ondas electromagnéticas de microondas para calentar de forma controlada y predecible y destruir tumores mediante necrosis del tejido.

Esta técnica se aplica guiada por ecografía y es mínimamente invasiva: no requiere cirugía abierta y presenta tiempos de anestesia cortos.

Procedimiento

Durante el procedimiento, insertamos una antena (una aguja de entre 19G a 15G que emite calor en forma de microondas) guiada por ecografía directamente en el tumor.

Las microondas emitidas desde la punta de la antena crean un aumento de temperatura en las moléculas de agua del tejido. Este calor causa necrosis tumoral, destruyendo las células del tumor.

La ecografía permite la visualización de la lesión y de la posición de la aguja en todo momento, asegurando una intervención precisa y segura.

En medicina humana es habitual realizar este procedimiento únicamente con anestesia local. Desgraciadamente, en medicina veterinaria hemos de proceder a una anestesia general que, al ser corta y superficial, minimiza en gran medida los posibles riesgos anestésicos.

Durante la termoablación se ajustan dos variables cruciales: la potencia (kW) y el tiempo (seg). La potencia determina la intensidad del tratamiento, mientras que el tiempo controla la duración de la ablación. La elección entre alta potencia en poco tiempo o baja potencia en más tiempo se realiza en función de las características específicas de cada lesión.

Una vez configuradas la potencia y el tiempo de manera adecuada, se lleva a cabo la ablación. Las microondas generan calor que destruye las células tumorales en un procedimiento bastante rápido cuya duración puede variar entre segundos y minutos, según el tamaño y la naturaleza del tumor.

Objetivo

El objetivo principal es la necrosis total de las células tumorales.

Desgraciadamente, en muchos casos el tumor está muy avanzado o se encuentra en una estructura en la que no se puede ser muy agresivo (corazón, próstata, cavidad nasal…).

En estos casos, el objetivo es evitar el efecto masa (recuperar la micción y/o defecación en tumores prostáticos, por ejemplo), la gestión del dolor (osteosarcomas…) y así aumentar los tiempos de calidad de vida del paciente el máximo tiempo posible, teniendo siempre la posibilidad de una reintervención en los meses o años siguientes.

Seguimiento

El seguimiento se suele realizar por ecografía en las semanas siguientes, sabiendo que el tumor puede ir disminuyendo de tamaño hasta 8 o 9 semanas después de la termoablación debido a la cauterización de los vasos sanguíneos que alimentan las células tumorales.

Aparte del tamaño de la masa, podemos observar cómo la vascularización ha sido afectada para que la masa deje de aumentar de tamaño y, debido a la necrosis avascular, vaya decreciendo poco a poco.

Se puede realizar también un seguimiento con otras técnicas de imagen como TAC y resonancia magnética, muy interesantes también. Aunque, a diferencia de la ecografía, requieren anestesia.

Estudios previos a la termoablación

El veterinario responsable del caso tendrá que remitirnos el historial clínico, análisis sanguíneos y electrocardiograma recientes, así como un estudio de imagen lo más completo posible (radiografías, TAC, ecografías…).

Eso nos permitirá hacer un análisis previo para averiguar si el paciente puede ser apto para someterse a esta técnica.

¿Es apta para todos los tumores?

Localización

Esta técnica se realiza de forma ecoguiada, así que para poder realizar correctamente la termoablación hay que poder seguir en todo momento la antena desde la piel hasta donde queremos colocar la punta.

Esto implica que no podemos atravesar hueso, ni entrar en cavidad craneana ni nasal (a menos que haya destrucción ósea y nos permita tener una ventana).

En medicina humana habitualmente se realiza un TAC para verificar correctamente la posición de la antena. En medicina veterinaria esto es posible, aunque implica tiempos de anestesia más largos y un veterinario acreditado en la lectura de TAC en el momento de realizar la termoablación, lo que conlleva un presupuesto mayor para los tutores.

Esta técnica no está recomendada en tumores asociados a la dermis (carcinomas de orejas, tumores digitales, tumores cutáneos…), ni en aparato digestivo (estómago, colon, intestino delgado), ni en el aparato urinario (excepto masas renales).

Tampoco está recomendada en tumores masivos como metástasis pulmonares o masas numerosas hepáticas o esplénicas.

Características del tumor

Los mejores resultados se obtienen en masas sólidas, únicas y con tamaños inferiores a 5 cm de diámetro.

Esto no implica que no pueda utilizarse esta técnica en masas con diámetros superiores. Se pueden usar varias antenas en masas grandes o realizar la termoablación en varias zonas de la masa a tratar.

Los ganglios linfáticos con sospecha de metástasis también son susceptibles de ser tratados al igual que la masa a la que drenan, aplicando termoablación con microondas en la misma sesión.

Las masas muy cavitadas pueden no ser aptas en algunos casos, ya que el calor puede disiparse en el líquido y el calor generado no ser predecible. Se estudiará cada caso de forma individual.

Masas susceptibles de termoablación

  • Adrenales.
  • Tiroides.
  • Masas hepáticas.
  • Osteosarcomas (manejo del dolor sin necesidad de amputación).
  • Masas cardíacas (quemodectomas).
  • Próstata (hiperplasia benigna y tumores).
  • Riñón (no se puede usar esta técnica en uréter, vejiga ni uretra).

¿Se puede combinar con otras técnicas?

En la mayoría de los casos se aconseja combinar distintas técnicas.

Es muy posible que no se consiga la destrucción total de las células tumorales con la termoablación, por lo que se aconseja siempre tener en cuenta la opinión del oncólogo para seguir o empezar con cualquier otra técnica para la gestión de los tumores: cirugía clásica, quimioterapia o electroquimioterapia.

No existen contraindicaciones con fármacos, a menos que afecten a la anestesia o a la homeostasis el día de la intervención.

¿Necesitas más información?

Si deseas saber si la termoablación con microondas puede ser una opción para tu paciente o quieres resolver cualquier duda sobre esta técnica, contacta con nosotros.

Estaremos encantados de estudiar cada caso de forma individual y asesorarte sobre las opciones de tratamiento más adecuadas.

Ponte en contacto con nuestro equipo y te informaremos sin compromiso.

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